[Análisis + Gameplay] Ragnarock: un juego de rock vikingo que va a sorprenderte

Ragnarock es un ejemplo de cómo sacar partido a un visor standalone con un juego de ritmo sencillo, distinto a todo lo que hay en el mercado y precioso de inicio a fin, con un cuidado por los detalles que se nota desde que entras al juego y te encuentras con su menú principal.

Hoy analizamos este juego de rock vikingo en el que tendremos que tocar los tambores con nuestros martillos para ser los primeros en llegar a la meta.

Piensa en Beat Saber pero con música de rock, martillos en lugar de sables láser y una atmósfera vikinga… Pues ya tienes Ragnarock. Aunque compararlo únicamente con Beat Saber sería no ser justos con este juegazo de Wanadev Studio.

En este post, haremos un repaso sus controles y accesibilidad, dificultad, modos de juego, gráficos, entornos y canciones. Pero, antes de empezar el análisis, os dejamos con el tráiler para que os empecéis a enamorar ❤

Vale, creo que ya podéis intuir que Ragnarock se ha convertido en uno de mis juegos imprescindibles para las Quest. De hecho, ya me podéis ver dándolo todo en YouTube con una de sus canciones: «Call of the North»:

Los básicos: cómo jugar a Ragnarock

Ahora, para reposar tanto hype, entramos en detalles. Lo primero de todo es: ¿cómo jugamos a Ragnarock? Pues con dos martillos, uno en cada mano, que podremos usar gracias a los controladores de las Quest (o de cualquier otro visor compatible).

Con estos martillos, tendremos que tocar los tambores que están frente a nosotros al ritmo de la canción que elijamos, desde música celta hasta power metal del bueno.

Para saber cuándo tenemos que tocar cada uno, veremos venir hacia nosotros una especie de platillos con runas que tendremos que golpear justo cuando se sitúen encima del tambor.

Amad estos martillos

Además, cuanto más precisos seamos en nuestros golpes, más rápido se cargarán de energía nuestros martillos. Cuando estén 100% cargados, podremos golpear cualquiera de los tambores laterales para llenar de energía (casi electrocutar) a los pasajeros de nuestro barco, que remarán más rápido hacia la meta.

Y es que nuestro objetivo será navegar lo más lejos que podamos al ritmo de la música. Y, esta vez, lo que nos dará más velocidad será nuestra agudeza musical: la precisión de los tambores.

De esta forma, podremos lograr una medalla de bronce, de plata o de oro y escalar posiciones en los tableros de puntuación oficiales. ¡Y desbloquear distintos diseños para nuestros martillos!

Aunque, si hablamos de controles, lo mejor de todo es la enorme de cantidad de opciones de accesibilidad que nos proporciona el juego para que unos controles tan básicos funcionen a la perfección:

  • Control de altura de los tambores
  • Control de cercanía de los tambores al cuerpo
  • Grado y longitud de los martillos
  • Ajustes de latencia de audio en caso de que estemos usando, por ejemplo, auriculares bluetooth

En definitiva, que podemos personalizar el juego para sentirnos 100% cómodos con los controles y no echar la culpa a la máquina de lo malos que somos al principio (que nos conocemos) 😂

Dificultad y modos de juego

Y llegamos a la dificultad… cada canción cuenta con 3 modos de juego, de más fácil a más difícil, que se distinguen por la velocidad de las runas.

El nivel de dificultad (del 1 al 9), aparecerá siempre en pequeño al lado de cada nivel: Fácil (1) / Normal (3) / Difícil (5) / Experto (7) / Experto+ (9).

En cuanto a los modos de juego, si queremos jugar solos pero echamos de menos la compañía, podremos configurar qué otras embarcaciones queremos que nos acompañen: desde nuestra mejor puntuación hasta el Top 10 o el número 1. Así, veremos lo cerca o lejos que estamos de ellos mientras avanzamos por el río. La verdad es que se agradece tener un feedback tan natural implementado en el modo solitario.

Si queremos competir de verdad, Ragnarock cuenta también con modo multijugador, donde nos dejará configurar la dificultad o votar por la próxima canción que queremos escuchar. Tendremos la opción de unirnos a una sala existente o crear una propia, cada una de ellas con hasta otros 5 jugadores.

Entornos y gráficos: una maravilla

Si tenemos tiempo de quitar los ojos del barco… surge la magia. Unos entornos brutales, incluso con sus gráficos de tipo dibujo/cartoon, que merece la pena admirar y que evolucionan con nosotros y con la canción que suena de fondo.

Y es que la estética del juego está muy cuidada y es muy coherente en los distintos apartados del juego, desde el menú hasta las canciones o la selección de los martillos atados alrededor de un barril.

El tracklist: a la altura del juego

Pero, seguramente, a muchos les preocupe el listado de canciones que forma parte del juego. Desde mi punto de vista, puede que no sean canciones conocidas, pero te vas a encontrar cantándolas y tarareándolas al día de empezar a jugar. ¡Ah! Y también permite «Custom Songs».

Aquí el listado completo de las 30 canciones incluidas en el Volumen 1 y un enlace a la lista oficial de Spotify por si queréis escucharlas antes de animaros a comprar Ragnarock:

  • Alestorm – Chomp chomp
  • Alestorm – Mexico
  • Alestorm – No grave but the sea
  • Alestorm – Tortuga
  • Celkilt – Dewey
  • Celkilt – Next One Down
  • Celkilt – Whaole
  • Feuerschwanz – Kampfzwerg
  • Feuerschwanz – Metfest
  • GloryHammer – Hootsforce
  • GloryHammer – Masters of the galaxy
  • GloryHammer – Universe on Fire
  • Manaberry – Welcome to asgard (an exclusive creation for Ragnarock!)
  • Nanowar of Steel – Valhalleluja
  • Niklas Johansson – Call of the North
  • Paddy and the Rats – Join the Riot
  • Sabordage – Au petit matin (an exclusive creation for Ragnarock!)
  • Sabordage – The Great Pirate Bottle (an exclusive creation for Ragnarock!)
  • Saltatio Mortis – Loki
  • Saltatio Mortis – Löwenherz
  • Sons Of O’Flaherty – Dead and Gone
  • Sons Of O’Flaherty – Red Wine Teeth
  • The SIDH – Heroes
  • The SIDH – Iridium
  • The SIDH – Nitro
  • Ultra Vomit – Evier Metal
  • Ultra Vomit – Kammthaar
  • Wind Rose – Drunken Dwarves
  • Wind Rose – Mine Mine Mine!
  • Wind Rose – To Erebor

Valoración final

9/10 (sobresaliente)

Creo que ha quedado claro lo que opino de Ragnarock: ya estás tardando en jugar.

Si tuviera que comentar algunas cosas que echo en falta, serían:

  • Un modo espectador / solo música para disfrutar de las canciones y los entornos
  • Que jueguen con el número de tambores y un modo 180º o 360º
  • Y más gente en el multijugador… porque me he visto jugando yo solo en varias ocasiones. Aquí poco se puede hacer, ¿quizá competir contra versiones fantasmas de otros jugadores?

Puedes descargar Ragnarock desde la Oculus Store por 24,99€ o desde Steam.

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